Mostrando entradas con la etiqueta #bienestar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #bienestar. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de noviembre de 2024

Hoy comemos Tiburón (cazón) Pero primero debemos "cazarlo"

 




El cazón o tiburón vitamínico es una especie de elasmobranquio carcarriniforme de la familia Triakidae, ovovivípara, distribuida en aguas templadas de todos los océanos. Es la única especie del género Galeorhinus.No posee espinas delante de las aletas dorsales. Puede llegar a medir 2 metros y a pesar 45 kg


El Beso del Mar y la Tierra

En un pequeño pueblo costero, donde el sol acariciaba las olas y las gaviotas dibujaban arabescos en el cielo, vivía una anciana que guardaba el secreto de un sabor ancestral: el cazón en adobo. Sus manos, curtidas por el trabajo y el paso del tiempo, conocían cada rincón de su pequeña cocina, donde el aroma a especias y a mar se entrelazaba en una danza embriagadora.

El cazón, un regalo del mar, era el protagonista de su receta. Con ojos llenos de sabiduría, la anciana seleccionaba los mejores trozos, aquellos que habían nadado libres en las aguas cristalinas. Luego, los sumergía en un baño de vinagre, pimentón, ajo y otras especias, creando una alquimia de sabores que evocaba la esencia misma de Andalucía.

Durante horas, el cazón reposaba en el adobo, absorbiendo los aromas y los sabores de la marinada. Cuando llegaba el momento de cocinarlo, la anciana lo sacaba del adobo y lo rebozaba en harina, antes de freírlo en abundante aceite de oliva. El sonido del aceite chisporroteando y el aroma que se esparcía por la cocina eran una invitación irresistible.

Al servir el cazón en adobo, la anciana lo acompañaba con una rodaja de limón y una ración de patatas fritas. Con cada bocado, se podía sentir el abrazo del mar y la tierra, la frescura del pescado y la intensidad de las especias. Era un plato sencillo, pero lleno de sabor, que evocaba recuerdos de infancia y celebraciones familiares.

La receta del cazón en adobo se transmitía de generación en generación, como un tesoro que debía ser preservado. Cada vez que alguien probaba este manjar, se enamoraba de su sabor único y auténtico. Y así, la tradición se mantenía viva, convirtiendo al cazón en adobo en un símbolo de la rica gastronomía andaluza.






Receta de Cazón en Adobo

Ingredientes:

  • 500g de cazón limpio
  • 200ml de vinagre de Jerez
  • 200ml de agua
  • 50g de pimentón dulce
  • 20g de sal gruesa
  • 5g de orégano seco
  • 20g de harina
  • 2g de comino molido
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Ajos (opcional)

Preparación:

  1. Adobo: En un recipiente hondo, mezcla el vinagre, el agua, el pimentón, la sal, el orégano y el comino. Si te gusta, puedes añadir unos dientes de ajo machacados.
  2. Marinado: Corta el cazón en trozos y sumérgelos en el adobo. Cubre el recipiente y refrigéralo durante al menos 8 horas, o incluso toda la noche.
  3. Empanado: Saca el cazón del adobo y escúrrelo bien. Pasa cada trozo por harina.
  4. Fritura: Calienta abundante aceite de oliva en una sartén. Fríe los trozos de cazón hasta que estén dorados por ambos lados.
  5. Presentación: Escurre el cazón sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sirve caliente como tapa, acompañado de una buena cerveza o un vino blanco frío.

Consejos:

  • El adobo: Puedes ajustar la cantidad de especias según tu gusto. Si te gusta un sabor más intenso, añade más pimentón o comino.
  • El tiempo de marinado: Cuanto más tiempo marine el cazón, más sabor adquirirá.
  • La fritura: Fríe el cazón a fuego medio para que se cocine por dentro sin quemarse por fuera.

Acompañamientos:

El cazón en adobo es delicioso por sí solo, pero puedes acompañarlo con:

  • Patatas fritas: Un clásico que combina muy bien con el sabor del pescado.
  • Ensalada: Una ensalada fresca y ligera equilibra el sabor fuerte del adobo.
  • Pan tostado: Para mojar en la salsa del adobo.

¡Buen provecho!

Importante: Recuerda que al igual que con cualquier otro pescado, es importante asegurarse de que el cazón que compras sea fresco y de buena calidad.  




 La historia del cazón en adobo es fascinante y nos lleva a un viaje a través de siglos de cultura y gastronomía.

Origen Geográfico y Influencias:

Aunque no existe un registro preciso sobre el origen exacto del cazón en adobo, se cree que sus raíces se encuentran en las antiguas técnicas de conservación de alimentos mediante adobos. Estas técnicas eran comunes en muchas culturas antiguas, incluyendo las de los fenicios, romanos y árabes, quienes habitaron la península ibérica.

  • Fenicios: Como grandes navegantes y comerciantes, los fenicios introdujeron en la Península Ibérica numerosas especies y técnicas culinarias. Es probable que hayan aportado conocimientos sobre la conservación de alimentos a través de salazones y adobos.
  • Romanos: Los romanos, a su vez, extendieron su influencia culinaria por toda la península, introduciendo nuevas especias y técnicas de cocción. El uso de vinagre y sal para conservar alimentos era una práctica común en la cocina romana.
  • Árabes: Durante la dominación árabe, se introdujeron en la Península Ibérica numerosas especias y técnicas culinarias de Oriente Medio, enriqueciendo aún más la gastronomía local. El uso de especias como el comino y el pimentón en los adobos es una clara influencia árabe.

Evolución de la Receta:

A lo largo de los siglos, la receta del cazón en adobo ha evolucionado y se ha adaptado a los gustos y productos locales.

  • Ingredientes: Inicialmente, los adobos eran más simples, utilizando principalmente sal, vinagre y especias como el comino y el orégano. Con el paso del tiempo, se añadieron otros ingredientes como el pimentón dulce, que le confiere su característico color rojo.
  • Técnicas de cocción: Al principio, el cazón se adobaba y se consumía crudo o ligeramente cocido. Con el tiempo, se popularizó la técnica de freírlo, lo que le daba una textura más crujiente y un sabor más intenso.
  • Variantes regionales: A medida que el cazón en adobo se extendía por diferentes regiones de Andalucía, surgieron diversas variantes, cada una con sus propias características y secretos.

Relación con Otras Culturas:

El cazón en adobo es un plato único de la gastronomía andaluza, pero existen platos similares en otras partes del mundo:

  • Marinado de pescado: En muchas culturas, el pescado se marina en mezclas de especias, vinagre y aceite para conservarlo y realzar su sabor. Por ejemplo, el ceviche latinoamericano o el sushi japonés comparten algunos elementos con el cazón en adobo.
  • Adobos en general: La técnica del adobo se utiliza en diversas cocinas del mundo para marinar carnes, aves y verduras.

Aunque el cazón en adobo es un plato típicamente español, su influencia se ha extendido a otras culturas, especialmente en aquellos países con una fuerte presencia de la diáspora española.


Sigueme en INSTAGRAM: @recetassanas365

#recetasveganas #bajardepeso #vidasana #alimentacionconsciente #superalimentos #vegano #vegana #saludable #adelgazar #bienestar #nutricion #bajarpeso #fit #cazon #tiburon 



domingo, 24 de noviembre de 2024

Bacalao negro con miso de Nobu

 




Un viaje al mar en cada bocado

El bacalao negro, con su carne blanca y escamas negras, es un lienzo en blanco sobre el que la salsa de miso pinta un cuadro de sabores intensos y complejos. Esta receta, inspirada en el célebre chef Nobu, es un viaje culinario que nos transporta a las profundidades del mar y a la sofisticación de la cocina japonesa.

La preparación es un ritual que invita a la paciencia y a la precisión. La marinada, una mezcla de sake, mirin, miso y azúcar, envuelve los filetes de bacalao en un abrazo cálido y aromático. Con cada hora que pasa, el pescado absorbe los sabores de la marinada, transformándose en una obra de arte comestible.

Al llevar el bacalao al horno, un aroma embriagador inunda la cocina. El miso, con su sabor umami, carameliza ligeramente, creando una costra dorada y crujiente que contrasta con la suavidad de la carne. La primera mordida es una explosión de sabores: la salinidad del mar, la dulzura del miso, la profundidad del umami.

Más allá del placer gastronómico, preparar y degustar este plato es una experiencia que nos conecta con nuestras raíces y con la naturaleza. El bacalao, un alimento ancestral, nos recuerda la importancia de respetar los productos de la tierra y del mar. La salsa de miso, un condimento milenario, nos transporta a las tradiciones culinarias de Japón.




Receta: 

Ingredientes:

  • 4 filetes de bacalao negro
  • 1/2 taza de sake
  • 1/2 taza de mirin
  • 1 taza de pasta de miso blanca
  • 3/4 taza de azúcar granulada
  • Aceite vegetal, para asar

Preparación:

  1. Marinada:

    • En una cacerola, combina el sake y el mirin. Lleva a ebullición y cocina por 20 segundos para evaporar el alcohol.
    • Reduce el fuego y agrega la pasta de miso y el azúcar. Revuelve hasta que se disuelva por completo. Retira del fuego y deja enfriar.
  2. Marinado del bacalao:

    • Coloca los filetes de bacalao en un recipiente hermético. Cubre con la marinada y refrigera durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche.
  3. Cocción:

    • Precalienta el horno a 200°C.
    • Retira los filetes de la marinada y colócalos en una bandeja para hornear.
    • Asa el bacalao durante 10-12 minutos, o hasta que esté cocido y ligeramente dorado.
  4. Presentación:

    • Sirve los filetes de bacalao sobre un lecho de arroz blanco o con verduras salteadas.

Consejos:

  • Calidad del bacalao: Utiliza bacalao negro de alta calidad para obtener los mejores resultados.
  • Tiempo de marinado: El tiempo de marinado puede variar según el grosor de los filetes. Para filetes más gruesos, puede ser necesario marinar durante más tiempo.
  • Acompañamientos: Puedes servir el bacalao con diferentes acompañamientos, como jengibre encurtido, wasabi o verduras al vapor.

Notas:

  • Esta receta es una adaptación de la receta original de Nobu. Puedes ajustar la cantidad de miso y azúcar según tu gusto.
  • Para una presentación más elegante, puedes decorar el plato con unas ramitas de eneldo fresco.

Consejos adicionales:

  • Sake y mirin: Si no encuentras sake o mirin, puedes sustituirlos por vino blanco seco y vino de arroz dulce respectivamente.
  • Pasta de miso: Utiliza pasta de miso blanco para obtener un sabor más suave. Si prefieres un sabor más intenso, puedes utilizar pasta de miso rojo.
  • Variaciones: Puedes agregar otros ingredientes a la marinada, como ajo, jengibre rallado o semillas de sésamo.



Un Romance entre el Mar y la Tierra

En un pequeño rincón de la costa, donde el mar susurraba secretos al viento, un chef visionario se inspiró para crear una obra maestra culinaria. Sus ojos se perdieron en la inmensidad del océano, contemplando la llegada de los pescadores con sus redes cargadas de bacalao negro. La carne de este pez, blanca y firme, era un lienzo en blanco esperando ser pintado con sabores intensos y complejos.

Fue entonces cuando recordó una antigua tradición japonesa: el miso, una pasta fermentada de soja con un sabor umami profundo y complejo. La idea de marinar el bacalao negro en esta pasta le pareció una combinación perfecta, una unión entre el mar y la tierra.

Con sumo cuidado, el chef seleccionó los mejores filetes de bacalao y los sumergió en una marinada de miso, sake y mirin. La mezcla, aromática y ligeramente dulce, envolvió la carne del pescado, impregnándola de sabores ancestrales. Durante horas, el bacalao reposó en este elixir, transformándose lentamente.

Al sacar el bacalao del marinado, el chef lo colocó en una parrilla caliente, donde se cocinó a la perfección. La piel se doró, creando una costra crujiente que contrastaba con la suavidad de la carne. Al cortar el pescado, una nube de vapor aromático se elevó, llevando consigo los aromas del mar y de la tierra.

El primer bocado fue una revelación. La carne del bacalao, tierna y jugosa, se deshacía en la boca, liberando una explosión de sabores. El umami del miso, la frescura del mar y un ligero toque de dulzura creaban una sinfonía en el paladar. Era un plato que transportaba a quien lo degustaba a un lugar de paz y armonía, donde los sabores se entrelazaban en una danza perfecta.

Desde aquel día, el bacalao negro con miso se convirtió en una leyenda culinaria, un plato que se transmitía de generación en generación. Cada vez que alguien lo saboreaba, cerraba los ojos y se transportaba a aquel pequeño rincón de la costa, donde el mar y la tierra se unieron para crear una obra de arte culinaria.


Sigueme en INSTAGRAM: @recetassanas365

#recetasveganas #bajardepeso #vidasana #alimentacionconsciente #superalimentos #vegano #vegana #saludable #adelgazar #bienestar #nutricion #bajarpeso #fit #bacalao #miso 



sábado, 23 de noviembre de 2024

Pollo al horno con Jalapeños y bajo en carbohidratos

 



Un festín de sabor en cada bocado

El horno, con su suave calor, transforma el pollo en una obra maestra culinaria. La piel, crujiente y dorada, encierra una carne jugosa y llena de sabor. El picante de los jalapeños, sutilmente equilibrado con las hierbas aromáticas, despierta el paladar y crea una sensación de bienestar. Cada bocado es una explosión de sabores que deleita los sentidos.

Preparar este plato es un ritual que invita a la paciencia y a la creatividad. El aroma de las especias y del pollo al rostizarse inunda la cocina, creando una atmósfera acogedora y tentadora. Cortar los jalapeños con cuidado, marinar el pollo con cariño y acomodarlo en la bandeja del horno son gestos que transforman una simple receta en una experiencia gratificante.

Al llevar el plato a la mesa, los ojos se deleitan con los colores vibrantes del pollo dorado y los jalapeños verdes. El aroma, intenso y apetitoso, invade el ambiente. Con el primer bocado, el paladar se sorprende con la combinación perfecta de sabores: la suavidad de la carne, el picante del jalapeño, la frescura de las hierbas y el toque ahumado del horno.

Más allá del placer gastronómico, este plato ofrece numerosos beneficios para la salud. El pollo, una fuente rica en proteínas, es esencial para el crecimiento muscular y la reparación de tejidos. Los jalapeños, además de aportar un toque picante, son una excelente fuente de vitamina C y antioxidantes. Y al ser bajo en carbohidratos, este plato se adapta perfectamente a una dieta saludable y equilibrada.

En cada bocado de este pollo al horno, se encuentra la satisfacción de haber creado un plato delicioso y nutritivo. Es una experiencia que conecta con nuestros sentidos y nos invita a disfrutar de los placeres de la vida.

¡PERDÍ MÁS DE 100 LIBRAS COMIENDO COMIDAS COMO ESTA! ✨

¿Has probado esto?

Todo lo que necesitas es:
Pollo rostizado
Brócoli
Queso cheddar
Queso crema
Un chorrito de leche de almendras (para diluir la mezcla de queso)
Jalapeños
Tocino crocante.

 



Un festín de fuego y sabor: Pollo al horno con jalapeños

Imagina un pollo, dorado a la perfección, su piel crujiente invitando a ser mordido. Al partirlo, se revela una carne jugosa y tierna, impregnada de los sabores más intensos. Un toque de picante, cortesía de los jalapeños, baila en el paladar, creando una sinfonía de sensaciones. Este es el resultado de un pollo al horno, bajo en carbohidratos, que no solo satisface el apetito, sino que también deleita los sentidos.

La preparación: un ritual culinario

Preparar este plato es un viaje sensorial. El aroma del pollo marinado con especias envuelve la cocina, creando una atmósfera de anticipación. Cada corte, cada sazón, es un paso hacia la creación de una obra maestra culinaria. Los jalapeños, picados finamente, se incorporan a la marinada, aportando un toque de fuego que despertará tus papilas gustativas.

Al introducir el pollo en el horno, comienza una transformación mágica. La carne se cocina lentamente, concentrando sus jugos y desarrollando sabores profundos. La piel se dora y se vuelve crujiente, formando una barrera protectora que conserva la jugosidad de la carne.

El momento de la verdad: la degustación

El primer bocado es una explosión de sabor. La carne, tierna y jugosa, se deshace en la boca, liberando una explosión de sabores. El picante del jalapeño, equilibrado por la dulzura de la carne, crea una danza de sensaciones en el paladar. La combinación de texturas, entre la carne jugosa, la piel crujiente y los jalapeños ligeramente crujientes, es simplemente irresistible.

Beneficios más allá del sabor

Además de ser un manjar para el paladar, este pollo al horno ofrece numerosos beneficios para la salud. Al ser bajo en carbohidratos, es una excelente opción para quienes siguen una dieta keto o buscan controlar su ingesta de carbohidratos. La carne de pollo es una fuente rica en proteínas, esencial para la construcción y reparación de tejidos, mientras que los jalapeños aportan una dosis de vitamina C y antioxidantes.

Acompañamientos perfectos

Para completar esta experiencia culinaria, puedes acompañar el pollo con una variedad de guarniciones bajas en carbohidratos. Algunas opciones deliciosas incluyen:

  • Verduras asadas: Brócoli, coliflor, calabacín... las posibilidades son infinitas.
  • Ensalada verde: Con una vinagreta ligera a base de aceite de oliva y limón.
  • Espárragos a la parrilla: Una guarnición elegante y saludable.

Un plato versátil y adaptable

La belleza de esta receta reside en su versatilidad. Puedes personalizarla según tus gustos, añadiendo diferentes especias, hierbas o incluso otros vegetales. Experimenta con diferentes tipos de chiles para ajustar el nivel de picante a tu gusto.

En resumen

El pollo al horno con jalapeños es mucho más que un simple plato. Es una experiencia culinaria que despierta los sentidos, nutre el cuerpo y eleva el espíritu. ¡Anímate a prepararlo y disfruta de un festín de sabores en la comodidad de tu hogar!




Un festín de fuego y sabor

El horno, convertido en un volcán de aromas, escupe el calor que transforma un simple pollo en una obra maestra culinaria. La piel, dorada y crujiente, promete una explosión de sabor en cada bocado. Al abrir la puerta del horno, una nube de fragancia invade la cocina: el picante del jalapeño se entrelaza con el aroma ahumado de la carne, creando una sinfonía para los sentidos.

Con cada corte del pollo, se revela una carne jugosa y tierna, impregnada de los sabores del adobo. Los jalapeños, picantes y jugosos, aportan un toque de fuego que despierta el paladar. La combinación de texturas es exquisita: la carne tierna contrasta con la piel crujiente y la jugosidad de los jalapeños.

Al llevar el primer bocado a la boca, una explosión de sabor inunda los sentidos. El picante del jalapeño se mezcla con la salinidad de la carne, creando una danza de sabores en el paladar. Cada bocado es una experiencia única, una celebración de los sentidos.

Más allá del placer gastronómico, preparar este plato es un acto de amor propio. La elección de ingredientes frescos y saludables, la dedicación en la preparación y el cuidado en la presentación son una muestra de respeto hacia nuestro cuerpo y nuestra mente.

Este pollo al horno, bajo en carbohidratos, es una opción deliciosa y nutritiva para aquellos que buscan una alimentación equilibrada sin renunciar al sabor. Es un plato que nos conecta con nuestras raíces y nos recuerda la importancia de disfrutar de los alimentos de forma consciente y agradecida.


¡Es muy fácil de hacer y también amigable con las calorías! ¡Tienes que hacerlo! ❤️❤️


Sigueme 

#bajardepeso, #vidasana, #alimentacionconsciente, #superalimentos, #vegano, #vegana, #saludable, #adelgazar, #bienestar, #nutricion, #bajarpeso, #fit, #jalapeños, #mexico, #mexican 




Atún picante crujiente arroz (imitador Nobu).

Un viaje culinario al Japón en cada bocado.



El crujido del arroz, la explosión de sabor del atún picante, la frescura del aguacate... cada bocado de este plato es un viaje sensorial al corazón de la cocina japonesa. La preparación es un ritual que invita a la paciencia y a la precisión. Con cada grano de arroz que se tuesta hasta alcanzar la perfección crujiente, con cada corte del atún que libera su intenso aroma, se va construyendo una obra maestra culinaria.

El atún picante, una mezcla audaz de sabores intensos y texturas contrastantes, es el alma de este plato. Su frescura se funde con el picante del wasabi y la dulzura de la mayonesa, creando una sinfonía en el paladar. El arroz crujiente, por su parte, aporta una textura única que contrasta con la suavidad del atún y realza cada bocado.

Al degustar este plato, los sentidos se despiertan. La vista se deleita con la belleza de los colores: el rojo intenso del atún, el verde vibrante del aguacate, el dorado del arroz crujiente. El olfato se embriaga con los aromas del mar y las especias. Y el paladar experimenta una explosión de sabores que van desde lo dulce hasta lo picante, pasando por lo umami.

Más allá del placer gastronómico, preparar y degustar este plato es una experiencia que conecta con nuestras raíces más profundas. La cocina japonesa, con su énfasis en la calidad de los ingredientes, la presentación y la armonía de los sabores, nos invita a apreciar la belleza de los alimentos y a encontrar la felicidad en los pequeños placeres de la vida.

 

 Un viaje culinario al Oriente

Con cada crujido, el arroz se deshace en mi boca, revelando una explosión de sabores que me transportan a las costas japonesas. El atún, fresco y picante, danza en mi paladar, contrastando con la suavidad del aguacate y la frescura del cilantro. Es un festín para los sentidos, una sinfonía de texturas y aromas que me llena de alegría.

Preparar este plato es como embarcarse en un viaje culinario. El sonido del arroz chisporroteando en el aceite, el aroma del atún marinándose en especias, el tacto de las manos moldeando las bolitas de arroz... cada paso es una oportunidad para conectar con los ingredientes y crear algo verdaderamente especial.

El arroz crujiente, dorado y ligeramente caramelizado, es la base perfecta para esta delicia. Su textura contrasta maravillosamente con la suavidad del atún marinado en una mezcla de especias que enciende el paladar. Cada bocado es una sorpresa, una explosión de sabor que me hace cerrar los ojos y disfrutar plenamente de la experiencia.

Más allá del placer gastronómico, este plato me evoca sensaciones de bienestar y equilibrio. Los ingredientes frescos y naturales me nutren por dentro y por fuera, mientras que el acto de cocinar me conecta con mis raíces y me permite expresar mi creatividad.

Con cada bocado, siento gratitud por la vida y por la oportunidad de disfrutar de estas pequeñas maravillas culinarias. El atún picante con arroz crujiente es mucho más que un simple plato, es una experiencia que me transporta a un lugar de paz y felicidad.

La Receta: 

Arroz crujiente:

* 1 1/4 taza de arroz de sushi (grano corto).
* 1 2/3 taza de agua.
* 2 cucharadas de arroz vin.
* 1/2 cucharada de azúcar.
* 2 cucharadas de almidón de papa.
* Pizca de sal.
* Kombu Strip (opcional).

Salsa de anguila:
* 1/3 taza de tamari.
* 1/3 taza de azúcar de caña.
* 1/3 taza de Mirin.

Mordeduras de atún picante:
* 10-12 oz ahi atún.
* 3 cucharadas de mayonesa japonesa.
* 1 cucharada de sriracha.
* 1/2 cucharadita de azúcar.
* 2 cucharadas de cebollino + más para cobertura.
* 12-14 rodajas de serrano o jalapeño.
* 12-15 Triángulos de aguacate.
* Avoco o aceite de oliva para freír.







Instrucciones:
1. Cocine su arroz en una olla de arroz con agua, kombu y pizca de sal.

2. Mezcle bien el azúcar y el vinagre de arroz. Agrégalo al arroz junto con el almidón de papa y mezcle muy bien.

3. Cubra un recipiente con envoltura de plástico y presione el arroz muy bien. Lo desea como 1/4-1/2 pulgadas de grosor según la preferencia. Cubra con la envoltura de plástico, coloque otro recipiente sobre él con algunas latas para obtener peso. Refrigere durante 4-8 horas y luego coloque en el congelador durante 30 minutos.

4. Agregue el mirin, el tamari y el azúcar a una sartén y hervir. Cocine a fuego lento durante 5-7 minutos o hasta que cubra la parte posterior de una cuchara. Deja enfriar.

5. Corta tu atún muy finamente, casi como una pasta. Agregue la mayonesa japonesa, Sriracha, cebollín, aceite de sésamo, tamari y azúcar. Mezcla.

6. Corta tu arroz en rondas o cuadrados. Esto produce entre 12 y 16 dependiendo del tamaño de sus rondas. El mío era 2 pulgadas.

7. Cubra su sartén con aproximadamente 1/2 pulgada de aceite. Agregue su arroz y fríe hasta que estén doradas en ambos lados. Debería estar alrededor de 8-10 min.

8. Echar el atún sobre el arroz, cubra con más cebollino, aguacate, serrano y salsa de anguila.


Sigueme 


Tinnitus 911 Complementos Alimenticios

Alrededor de 20 millones de personas padecen de Tinnitus .   Al no existir ninguna cura conocida, este mercado está desesperado por consegui...